A la hora de planificar el próximo viaje esta Semana Santa, siempre hay multitud de opciones entre las que se debe decidir. Unos prefieren escapar del frío que aún parece resistirse a quedarse atrás y buscan tumbarse todo el día al sol; otros viajeros buscan conocer rincones nuevos de cualquier ciudad y adentrarse en su historia; o incluso quienes escogen su próximo destino más con el estómago que con la cabeza, y planean antes qué restaurante visitar a qué vuelos coger. Para los que no quieren renunciar a nada, Las Palmas de Gran Canaria es la opción idónea. La ciudad más grande de las islas Canarias ha conseguido mantener su esencia abierta, cercana y tranquila al tiempo que presume de un envidiable calendario cultural y de eventos durante todo el año. ¿Por qué visitarla en Semana Santa?

Semana Santa de sol y playa

Si hay algo que no falta en cualquier viaje a Las Palmas de Gran Canaria −y, además, en cualquier momento del año− es una visita a sus playas. El clima de la capital, siempre con temperaturas suaves, permite a los viajeros relajarse en la arena de Las Canteras, la playa urbana por excelencia de la ciudad. La playa es el epicentro de la vida de la capital durante todo el año, y en sus tres kilómetros de longitud hay espacio para desconectar por completo mientras se toma el sol en la arena, recorrer su paseo repleto de terrazas llenas de vida con las mejores vistas del mar, o incluso probar deportes acuáticos como el surf o el buceo: todo es posible en Las Canteras.

La primavera llega al Jardín Botánico

En esta época del año, la primavera en Las Palmas de Gran Canaria se deja ver en el Jardín Botánico Viera y Clavijo. Atravesado por el barranco de Guinigada se encuentra el que es el mayor jardín botánico de España, un espacio de 7.000 metros cuadrados que alberga multitud de especies endémicas de la flora canaria. Un recorrido por la naturaleza canaria entre cascadas, senderos y cuevas en el que los viajeros podrán apreciar la primavera en todo su esplendor.

Viaje a la mejor gastronomía

Es más que sabido que, para conocer un destino, es necesario conocer sus sabores. Descubrir la gastronomía de Las Palmas de Gran Canaria es todo un placer. Más allá de los platos más tradicionales que son ya obligatorios en un viaje a las islas, como las papas arrugadas o los quesos canarios, todo el panorama gastronómico de la ciudad brilla con fuerza. La escena y los restaurantes de la capital viven un momento álgido que deja a los viajeros con una única dificultad: elegir dónde comer y cenar en su viaje. Reconocidos restaurantes como Poemas by Hermanos Padrón, Muxgo o Bevir son solo algunas de las múltiples opciones para llenar el viaje de sabor.

Procesiones e historia en Vegueta

El casco histórico de la ciudad, donde siempre se respira la esencia de la capital y los más de cinco siglos desde su fundación, cuenta con un atractivo añadido en estas fechas, las procesiones de Semana Santa. Los pasos recorren la ciudad en un entorno privilegiado rodeados de algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, creando una postal única en el barrio colonial.

Bach como banda sonora

Un rasgo característico de la ciudad que cualquier viajero descubrirá en su visita es su pasión por la cultura. En cualquier momento del año el calendario aparece siempre repleto de planes, exposiciones y conciertos que llenan de arte la atmósfera de la ciudad, y que conforman la opción perfecta para completar cualquier visita a Las Palmas de Gran Canaria. Durante Semana Santa, el International Bach Festival Canarias (IBF) se ha convertido año tras año en una cita imprescindible. Conciertos en honor a uno de los compositores más importantes de la historia de la música que se celebran, además, en uno de los edificios más importantes de la capital, el Auditorio Alfredo Kraus.