En el mes de junio de 2020 el Bodegón del Pueblo Canario volvía a recuperar su actividad después del confinamiento decretado con motivo de la pandemia global de la COVID-19. El establecimiento, icono histórico y social en Las Palmas de Gran Canaria, encaraba a partir de ese momento un importante reto para corroborar su vigencia, después de que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria completara una importante inversión para renovar y rehabilitar sus deterioradas instalaciones. La hoja de ruta del Bodegón estuvo definida por la sociedad Hotel Santa Catalina, presidida por el concejal de Turismo, Pedro Quevedo: en 2019 adjudicó al grupo Altamar Hotels & Resorts la gestión del recinto, con el objeto de reactivar esta autentica referencia del ocio local y el atractivo turístico de la capital grancanaria. Hoy, el Bodegón cumple 11 meses de intensa actividad tras la pandemia, y renueva su carta para el final de la Primavera, bajo el mando del chef José Rojano.

Bodegón del Pueblo Canario. Mayo 2021

La oferta gastronómica del local, que se maneja con una importante afluencia de público siempre en su amplia terraza, se adapta en realidad a los tiempos y las estaciones de forma periódica. Así, creaciones como su ensaladilla rusa en dos texturas, su calamar Lady Harimaguada o su postre de mermelada de limón se han convertido en platos con una gran aceptación entre su audiencia. Un público que también se ha sabido adaptar a los tiempos: en su amplia mayoría accede al local con reserva previa.

"El 100 % del público reserva los fines de semana", corrobora Rojano, que conviene en que la situación actual ha cambiado los hábitos. También los horarios, condicionados por las medidas anti-COVID: el establecimiento, no obstante, ha confirmado su vigencia a partir del mediodía, con una amplia terraza como atractivo añadido a su carta.

El éxito del Bodegón refuerza la apuesta asumida por la sociedad municipal Hotel Santa Catalina para recuperar un enclave de gran valor patrimonial, histórico y sentimental para Las Palmas de Gran Canaria. La sociedad pública adjudicó en 2019 la gestión a Altamar Hotels & Resorts. En octubre de ese mismo año, el local abría sus puertas, pero su recorrido quedó interrumpido por la pandemia, en marzo de 2020.

En la actualidad, el Bodegón mantiene una oferta que se ajusta a lo exigido por la sociedad Hotel Santa Catalina en el pliego de condiciones. Especialmente, en lo que atañe al diseño de una carta en la que predominan el producto local y los platos típicos isleños, combinados con la creatividad contrastada de José Rojano en los fogones. "Incluso a la hora de elaborar platos nuevos o que tienen un corte más moderno recurrimos a la materia prima de aquí", apunta el chef. Su trabajo está avalado por la aceptación de un público que acude regularmente y en buen número a la terraza, cuyo servicio se ha adaptado a las medidas a tomar en el contexto actual que impone la pandemia.

Así, el público puede descubrir delicias como su carpaccio de atún con vinagreta de mostaza dulce, su ensalada de berenjenas, el conejo en salmorejo, el cabrito frito, el bacalao al pil pil con mojo rojo, los huevos mole o un singular brownie de plátano con salsa de chocolate. Opciones que, añade Rojano, son las que merece "un local que si se lo nombras a cualquiera en la ciudad tiene algo que recordar sobre él: creo que hemos conseguido recuperar el espacio como un lugar de encuentro".