“Algo tiene Las Palmas de Gran Canaria que en los últimos años se ha convertido en uno de los destinos estrella de los llamados nómadas digitales”. Así comienza Cynthia Martín el artículo publicado este 13 de abril en la revista AD dedicado al singular espacio coworking Talleres Palermo. Un lugar de trabajo colaborativo en el entorno de Las Canteras (Calle Repoública Dominicana, 18) que centra la mirada de esta publicación, una de las referencias globales en diseño y arquitectura. Bajo el titular “De carpintería a coworking de moda en Las Palmas de Gran Canaria", AD describe cómo Talleres Palermo “mantiene el nombre de la antigua carpintería que fue. También su estilo industrial, que hoy alberga un coworking, una azotea con huerto urbano y hasta una tienda de muebles vintage.”

Martín apunta, respecto al éxito de la capital grancanaria como ciudad de remote workers, que "la guía Lonely Planet le dedicaba un libro a esta forma de trabajar mientras se vive descubriendo un destino y no dudaba en incluir las islas como uno de los destinos top para hacerlo. La buena climatología ayuda, desde luego, pero también la morfología de una ciudad que lleva años apostando por los espacios de coworking y el trabajo colaborativo".

Y a continuación el reportaje se centra en "un coworking de lo más industrial", entre las muchas oficinas compartidas que se distribuyen por la ciudad. Aluden al origen de este espacio, después de sus dueños se mudaran a la ciudad desde Madrid para reconvertir su finalidad.

Así, el artículo señala que "tras cerrar las puertas en el año 2000, las paredes de Talleres Palermo seguramente no esperarían revivir una segunda edad de oro de la mano de dos jóvenes que apostaron por mantener su estilo desvencijado, industrial al 100%, pero darle un uso de lo más contemporáneo. Dos décadas más tarde sus dos plantas con azotea son testigos del devenir de trabajadores locales y extranjeros que, junto a su ordenador, deciden establecer su puesto laboral entre las paredes –construidas a basé de palés y maderas– que conforman este moderno coworking".

Martín describe que "la guinda del pastel se encuentra subiendo las escaleras. El paraíso de este coworking se ubica en su azotea, trabajando bajo el sol en una zona preparada para ello a golpe de toldo y nevera. Además, se ha instalado un huerto urbano en el que los vecinos, o todo aquel que se quiera apuntar, puede ponerse manos a la obra con las plantaciones bajo la guía de una ingeniera agrónoma".

Además, la revista resalta la función de Talleres Palermo como un espacio en el que también se puede adquirir mobiliario, y se detiene en los detalles sobre la distribución y el uso del diseño en su interior. Todo un aval para este coworking cuya fama va creciendo aún en tiempos de pandemia.